21 diciembre, 2005

"Llegas a Yeste, estás en tu casa"



El título de este post es lo que la gente se encuentra en un cartel de bienvenida en la entrada del pueblo cuando llega. Es super acogedor, y de verdad que te hace sentir como en casa. No sé si conocereis Yeste. Es un pueblecito de Albacete, en la Sierra del Segura. Sólo os digo que de cualquier parte del pueblo donde esteis podeis ver las montañas. Es increíble.

Os hablo hoy de Yeste especialmente porque mi prima que es de allí me ha dado esta tarde un poster que como no ya está puesto en mi habitacíon. Es el que podeis ver en la foto. Ahí podeis ver el campanario de la iglesia. Porque Yeste es un pueblo pequeñito, pero tiene: castillo, iglesia, convento, y más pubs en proporción que Barcelona, jeje.

Yo lo conozco porque mi padre es de allí. Tengo muy buenos recuerdos de todo lo que he vivido allí y cada vez que puedo me escapo, aunque no voy todo lo que quisiera, a pesar de que "para los murcianos es un paseo".

Pues si chicos os animo a ir porque merece la pena, sobre todo ir en fiestas, del 22 al 26 de agosto. El 24 es San Bartolomé, hay una romería increíble, fuegos artificiales y hogueras (por lo menos hasta este año porque con la nueva ley está prohibido), un concierto de alguien casi siempre un poco cutre, pero es que no da para más.

Cuando te vas el mismo cartel pone en el otro lado: "Adios, buen viaje" y al perder de vista en la última curva el pueblo es donde muchas veces me ha aparecido esa lagrimilla por dejar el pueblo, momentos buenos y amigos, sobre todo eso.

18 diciembre, 2005

¿Acaso somos elefantes?

Cuando yo era pequeño me encantaban los circos,y lo que más me gustaba de ellos eran los animales.Me llamaba especialmente la atención el elefante que,como más tarde supe era también el animal preferido de otros niños.Durente la función,la enorme bestía hacía gala de un tamaño,un peso y una fuerza descomunales...Pero despuésde la actuación y hasta poco antes de volver al escenario,el elefante siempre permanecía atado a una pequeña estaca clavada en el suelo con una cadena que aprisionaba sus patas.

Sin embargo,la estaca era sólo un minúsculo pedazo de madera apenas enterrado unos centímetros en el suelo.Y aunque la madera era gruesa y poderosa,me parecía obvio que un animal capaz de arrancar un árbol de cuajo con su fuerza,podría liberarse con facilidad de la estaca y huir.
El misterio sigue pareciéndome evidente.¿Qué lo sujetaentonces?.¿Por qué no huye?.Cuando era niño,yo todavía confiaba en la sabiduría de los mayores.Pregunté entonces por el misterio del elefante...Alguno de ellos me explicó que el elefante no huía porque estaba amaestrado.

Hice entonces la pregunta obvia:"Si está amaestrado,¿por qué lo encadenan?".No recuerdo haber recibido ninguna respuesta coherente.Con el tiempo,me olvidé del misterio del elefante y la estaca...Hace algunos años,descubrí que,por suerte para mí,alguien había sido lo suficientemente sabio como para encontrar la respuesta:

"El elefante del circo no escapa porque ha estado atado a una estaca parecida desde que era muy,muy pequeño".

Cerré los ojos e imaginé al indefenso elefante recién nacido sujeto a la estaca.Estoy seguro de que,en aquel momento el elefantito empujó,tiró y sudó tratando de soltarse.Y,a pesar de sus esfuerzos,no lo consiguió,porque aquella estaca era demasiado dura para él.Imaginé que se dormía agotado y al día siguiente lo volvía a intentar,y al otro día y al otro...Hasta que,un día,un día terrible para su historia,el animal aceptó su impotencia y se resignó a su destino.

Ese elefante enorme y poderoso que vemos en el circo no escapa,porque,pobre,cree que no puede.Tiene grabado el recuerdo de la impotencia que sintió poco después de nacer.Y lo peor es que jamás se ha vuelto a cuestionar seriamente ese recuerdo.Jamás,jamás intentó volver a poner a prueba su fuerza.

Todos somos un poco como el elefante del circo:vamos por el mundo atados a cientos de estacas que nos restan libertad.Vivimos pensando que "no podemos" hacer montones de cosas,simplemente porque una vez,hace tiempo lo intentamos y no lo conseguimos.Hicimos entonces lo mismo que el elefante,y grabamos en nuestra memoria este mensaje:No puedo,no puedo y nunca podré.Hemos crecido llevando este mensaje que nos impusimos a nosotros mismos y por eso nunca más volvimos a intentar liberarnos de la estaca.Cuando,a veces,sentimos los grilletes y hacemos sonar las cadenas,miramos de reojo la estaca y pensamos:"No puedo y nunca podré".Ésto es lo que te pasa,vives condicionado por el recuerdo de una persona que ya no existe en tí,que no pudo.Tu única manera de saber si puedes es intentarlo de nuevo poniendo en ello todo tu corazón...¡¡¡Todo tu corazón!!!.

JORGE BUCAY

En honor a mi amigo Antonio, uno de sus cuentos preferidos y que más le ayuda a ver la realidad. A mi también, sobre todo después de que me lo cuente casi cada vez que quedamos ;)